viernes, 20 de febrero de 2015

Defecar

Produzco la defecación de una existencia poco exigente. Vale la pena romper con la idea del ostracismo para abrazar la más cruda y seca de las realidades, como si se tratara de la piel de una cebolla que accidentalmente cae dentro de la olla.

Buena semana, aunque ahora la recuerdo en una especie de masa de legumbres mal digerida, en la que falta un poco de sangre, de afección enfermiza.

Si el infierno está en la tierra entonces tiene sentido la voluntad de dañar a quien más te quiere, pues a la postre se convierte en la peor de las desgracias.

El primer debate es entre la libertad grecolatina y el individualismo de categoría que nos tragamos.

Bienvenido a mi blog.

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